Ahora sí, llegaba la hora de la verdad en el London Premier Padel P1. El Olympia se vistió de gala para presenciar un domingo de finales de auténtico lujo, con el honor de coronar a los primeros campeones y campeonas de la historia del torneo en la emblemática capital británica. Con muchas miradas puestas sobre el 20x10, la acción arrancó con un duelo de altos vuelos entre Gemma Triay-Delfi Brea y Martina Calvo-Claudia Fernández, la gran dupla del momento. Un enfrentamiento que ya se había producido en la última cita disputada en Sudáfrica y que se resolvió a favor de las número 1 del mundo por pequeños detalles.
Ahora sí, llegaba la hora de la verdad en el London Premier Padel P1. El Olympia se vistió de gala para presenciar un domingo de finales de auténtico lujo, con el honor de coronar a los primeros campeones y campeonas de la historia del torneo en la emblemática capital británica. Con muchas miradas puestas sobre el 20x10, la acción arrancó con un duelo de altos vuelos entre Gemma Triay-Delfi Brea y Martina Calvo-Claudia Fernández, la gran dupla del momento. Un enfrentamiento que ya se había producido en la última cita disputada en Sudáfrica y que se resolvió a favor de las número 1 del mundo por pequeños detalles.
Sin miedo ante la magnitud del escenario, las jóvenes de 18 y 20 años saltaron a la pista con las ideas muy claras y dispuestas a tomarse la revancha. Y su plan funcionó a la perfección. Las de Pablo Semprún salieron en tromba y sorprendieron a la menorquina y la bonaerense con un arranque fulgurante, rompiendo la igualdad desde los compases iniciales para tomar la iniciativa en el luminoso (0-3).
Pero la reacción de las líderes del ranking no tardó en llegar. Aunque a las de Seba Nerone les costó encontrar la vía para desbordar a sus rivales, fueron ganando consistencia con el paso de los puntos hasta encontrar el premio en el séptimo juego (3-4). Un contrabreak que volvía a meterlas de lleno en la pelea y les daba la oportunidad de igualar el encuentro.
Gemma Triay y Delfi Brea durante la final del London P1Mariano CastroA partir de ahí, la locura se desató por completo. Ninguna de las dos parejas era capaz de sacar adelante su servicio y el set entró en una fase de máxima igualdad. Claudia-Martina volvieron a quebrar, pero Gemma-Delfi respondieron de inmediato para mantener con vida sus opciones (5-5). Todo apuntaba a que la muerte súbita iba a dictar sentencia, pero las chicas de azul marino tenían otros planes. Un último arreón terminó siendo definitivo y les permitió llevarse la primera manga por un ajustado 5-7, un golpe de autoridad que las acercaba un poco más a su gran objetivo.
La historia se repitió en el segundo. Con mucha madurez, piernas más frescas y aprovechando la dinámica positiva, Calvo-Fernández volvieron a tomar la iniciativa desde el principio. Con un doble break, la madrileña y la navarra daban un mordisco casi definitivo a la final (0-5), dejando a las favoritas contra las cuerdas y con una remontada que parecía imposible. Triay-Brea siguieron intentándolo, recuperaron parte del terreno perdido y hasta llegaron a disponer de opciones para obrar el milagro, pero esta vez las ‘niñas prodigio’ no dejaron escapar la oportunidad: 5-7 y 3-6 tras una hora y 45 minutos de puro espectáculo.
La Chiquita Pádel - Mundo Deportivo
Recibe semanalmente las noticias más destacadas del mundo del pádel.
Sin duda, fue una victoria mayúscula para Martina Calvo-Claudia Fernández, que tocaron el cielo en tierras londinenses y levantaron su primer título juntas. Además, la pamplonesa estableció una nueva marca histórica de precocidad, convirtiéndose en la jugadora más joven en ganar un torneo profesional con tan solo 18 años, 1 mes y 4 días.
Martina Calvo bate un récord de precocidadMariano CastroDe esta forma, el ‘Huracán’ rompía el récord que había establecido hace poco más de un año Andrea Ustero en el P2 de Burdeos, cuando se proclamó campeona con 18 años, 1 mes y 24 días. En apenas dos torneos juntas, las españolas ya han escrito su nombre en la historia del pádel, convirtiéndose además en la pareja ganadora más joven de todos los tiempos. Una hazaña mayúscula en Londres que, visto lo visto, puede ser solo el principio de algo muy grande.