El observatorio instalará dos telescopios aficionados para presenciar el fenómeno sin dañar las lentes de sus grandes instrumentos
En Calar Alto, donde los grandes telescopios llevan décadas escrutando los confines del universo, el eclipse del Sol impondrá una curiosa paradoja: esta vez, tendrán ... que permanecer al margen. El observatorio vivirá el fenómeno con la expectación lógica de quienes han hecho del cielo y del universo el objeto de su trabajo, como reconoce Jorge Iglesias Páramo, investigador científico del CSIC en el Instituto de Astrofísica de Andalucía y jefe del grupo de astronomía del observatorio. Sin embargo, ninguno de los grandes telescopios científicos del centro apuntará directamente al Sol. No pueden hacerlo. Están diseñados precisamente para observar durante la noche objetos que emiten cantidades de luz extremadamente pequeñas y exponerlos al brillo solar podría provocar daños de enorme consideración.