A sus 10 años está considerado el diseñador más joven del mundo y el pasado febrero debutó en la Semana de la Moda de París
Max Alexander no juega a ser diseñador. Lo es. Y lo verdaderamente desconcertante de su historia no es solo su edad o el ruido viral ... que provoca ver a un niño de diez años entre tules, patrones y maniquíes, sino la naturalidad con la que habita un universo que para la mayoría resulta inaccesible. Mientras otros niños apenas empiezan a descubrir qué les gusta, él ya ha presentado colecciones en pasarelas internacionales, ha vestido a celebridades de Hollywood y ha convertido la costura en un lenguaje propio. Como si hubiera nacido sabiendo exactamente quién era.