Aunque la cuarta ola de calor del verano ha pasado, las temperaturas siguen siendo muy altas, un factor que pone en riesgo la efectividad y seguridad de nuestro botiquín. El calor afecta a unos 7.500 medicamentos, que pueden ver alteradas sus propiedades, dejar de ser efectivos o, incluso, agravar la sensación de calor en el cuerpo.Las pomadas, geles, cremas, supositorios y óvulos son los formatos más sensibles a las altas temperaturas. Aunque presentan cierta tolerancia, por encima de los 25 grados pueden degradarse en solo un par de días. Para evitarlo, se recomienda conservarlos en el frigorífico, una medida que también aplica a jarabes y otros medicamentos líquidos.Los comprimidos, como el paracetamol o el ibuprofeno, tienen más aguante y pueden soportar temperaturas superiores a los 30 grados durante meses. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que si se dejan al sol en la playa o se olvidan en un bolso en días de 40 grados, pueden perder su eficacia.Existen otros medicamentos con los que se debe tener especial precaución por sus efectos secundarios. Como señala Sefi García, "Los antihistamínicos reducen nuestra capacidad de sudar, y eso hace que la temperatura corporal aumente", un efecto que también comparten los antidepresivos.Finalmente, no hay que olvidar los diuréticos y los antiinflamatorios, como el tramadol, ya que según advierte la experta, "pueden favorecer la deshidratación o la pérdida de electrolitos".
Aunque la cuarta ola de calor del verano ha pasado, las temperaturas siguen siendo muy altas, un factor que pone en riesgo la efectividad y seguridad de nuestro botiquín. El calor afecta a unos 7.500 medicamentos, que pueden ver alteradas sus propiedades, dejar de ser efectivos o, incluso, agravar la sensación de calor en el cuerpo.
Los medicamentos más vulnerablesLas pomadas, geles, cremas, supositorios y óvulos son los formatos más sensibles a las altas temperaturas. Aunque presentan cierta tolerancia, por encima de los 25 grados pueden degradarse en solo un par de días. Para evitarlo, se recomienda conservarlos en el frigorífico, una medida que también aplica a jarabes y otros medicamentos líquidos.

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Imagen de recurso de pastillas de suplementación
Comprimidos, más resistentes pero con límitesLos comprimidos, como el paracetamol o el ibuprofeno, tienen más aguante y pueden soportar temperaturas superiores a los 30 grados durante meses. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que si se dejan al sol en la playa o se olvidan en un bolso en días de 40 grados, pueden perder su eficacia.
Fármacos que agravan los efectos del calorExisten otros medicamentos con los que se debe tener especial precaución por sus efectos secundarios. Como señala Sefi García, "Los antihistamínicos reducen nuestra capacidad de sudar, y eso hace que la temperatura corporal aumente", un efecto que también comparten los antidepresivos.

Farmacia
Finalmente, no hay que olvidar los diuréticos y los antiinflamatorios, como el tramadol, ya que según advierte la experta, "pueden favorecer la deshidratación o la pérdida de electrolitos".
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.