La playa de El Confital se convirtió este miércoles en un laboratorio para conocer el impacto de la actividad humana en el entorno. Un grupo de jóvenes convocados por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la empresa Salitre Sport recorrieron el litoral descubriendo curiosidades sobre la biodiversidad y realizando una recogida de residuos en la zona con motivo del Día Internacional de la Juventud.
La playa de El Confital se convirtió este miércoles en un laboratorio para conocer el impacto de la actividad humana en el entorno. Un grupo de jóvenes convocados por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la empresa Salitre Sport recorrieron el litoral descubriendo curiosidades sobre la biodiversidad y realizando una recogida de residuos en la zona con motivo del Día Internacional de la Juventud.
Antes de comenzar el recorrido por la pasarela metálica que da acceso a El Confital, el coordinador de la actividad, Daniel Molina Medina, explicó en la plaza de Pepe el Limpiabotas en qué consistiría la actividad y detalló las características que hacen de esta playa un lugar especialmente sensible para la biodiversidad. Se trata, de hecho, de una Zona Especial de Conservación (ZEC) , una figura que facilita la protección de los hábitats de las especies.
La acción forma parte de las actividades municipales por el Día de la Juventud
Una vez en la zona de charcas y de arena seca de la playa, y antes de comenzar la recogida de residuos, Molina profundizó en la biodiversidad de El Confital. Explicó, por ejemplo, la diferencia entre mantas y rayas, conocidas en Canarias también como chuchos, o la correcta terminología para referirse a las viejas y morenas. Su empresa lleva varios años realizando este tipo de actividades con grupos y colegios para "impulsar la sostenibilidad y cuidar el ambiente tan bueno" que tiene la ciudad. De este modo, asegura, intentan traspasar unos valores de sensibilización a los jóvenes de cara al futuro.

Carolina Darias y Carla Campoamor conversan con los participantes en la actividad. / Ayuntamiento LPGC
Molina repartió guantes y tamaraguas entre todos las personas participantes. Estas singulares herramientas combinan las funciones que tendrían una pala, y rastrillo y un tamiz para separar los residuos de la arena. Los restos que se quedaban en las tamaraguas resultan una muestra del surtido de residuos que acaban en esta parte del litoral de la capital. Había restos de cigarrillos, pero también papeles, trabas de la ropa y plásticos, muchos plásticos.
Existe «un impacto pequeño para lo que de verdad se podría hacer», reconoce uno de los asistentes
Entre los jóvenes participantes se notaba el entusiasmo por contribuir a la mejora del medioambiente, aunque también eran conscientes de lo mucho que queda pendiente para lograr una mayor conciencia pública. "Estamos haciendo un impacto pequeño para lo que de verdad podríamos hacer", lamentó Francisco mientras participaba en la recogida. "Hay que apreciar la naturaleza de Las Palmas de Gran Canaria, no nos damos ni cuenta, apostilló otro de los asistentes, David.
Durante el acto, la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, recalcó la importancia de "cuidar lo que tenemos porque no hay planeta B". Recordó, además, otros actos del Día Internacional de la Juventud en la capital, como la jornada final de la KPOP Campus Week en el Espacio Joven Creativo La Grada o las actividades programadas en La Cícer por la tarde.
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