El pasado miércoles se cumplieron tres años de la detención de Daniel Sancho en Tailandia, condenado el español a cadena perpetua por el asesinato premeditado del colombiano Edwin Arrieta. La incertidumbre rodea ahora el caso, con las defensas a la espera de que la justicia tailandesa resuelva los recursos presentados. Seguir leyendo....
El pasado miércoles se cumplieron tres años de la detención de Daniel Sancho en Tailandia, condenado el español a cadena perpetua por el asesinato premeditado del colombiano Edwin Arrieta. La incertidumbre rodea ahora el caso, con las defensas a la espera de que la justicia tailandesa resuelva los recursos presentados.
Sancho "está bien, lo único que está con la incertidumbre, que te hace estar más nervioso", explicaba a EFE Ramón Chippirrás, miembro del equipo de asesoramiento legal en España del condenado. "La familia está dolida, consternada (...). No superan la pérdida de Edwin Arrieta e intentan seguir adelante", decía, por otra parte, Juan Gonzalo Ospina, abogado hispanocolombiano de la familia Arrieta.
"No quiere hablar con su madre"A la espera de la resolución, el abogado de Sancho, Marcos García Montes, se ha sincerado y ha revelado el deterioro de la relación entre su cliente y su madre Silvia Bronchalo. Según el letrado, Sancho se niega a hablar con su madre. Las restricciones penitenciarias le obligan a mantener únicamente una llamada a la semana, que va alternando entre su padre, el actor Rodolfo Sancho, un amigo muy cercano, y su equipo jurídico.
Sancho también tiene como uno de sus pilares su abuela paterna, Noela, a quien considera "la que realmente le ha criado".
Se ofreció a declararLa denuncia que Silvia Bronchalo presentó contra su exmarido por un presunto delito de vejaciones y maltrato no sentó nada bien a su hijo Daniel, que incluso llegó a ofrecerse a declarar donde fuera en defensa de su padre, convencido de que "jamás maltrató a mi madre".
No debería faltar mucho para la resoluciónEste lunes, una funcionaria del Tribunal Provincial de Samui dijo a EFE que "no debería faltar mucho" para saber la decisión, pues "los tiempos de apelación no suelen ser tan largos".
"No hay un tiempo máximo", dice Chippirrás, cuyo equipo confió inicialmente en que se resolvieran sobre el pasado marzo, un año después de la interposición de su recurso, lo que habría seguido los tiempos habituales, sin que se sepan los motivos de la demora. Mientras, Sancho "se alimenta bien, hace bastante deporte", afirmó Chippirrás, quien dijo que este tiene "ganas de que salga (el fallo)".
La defensa de Sancho, que pide en su apelación que se celebre una nueva vista o que se repita el juicio para llamar a nuevos testigos, sostiene que la muerte de Arrieta se debió a un accidente durante una pelea en la que el condenado actuó en defensa propia.
La sentencia, por su parte, sostuvo que Sancho planeó el crimen con la compra previa de cuchillos, una sierra y bolsas de plástico y que "golpeó" con "intención de matar" al cirujano, cuyos restos aparecieron descuartizados por la isla.
Si bien Sancho confesó hace hoy tres años el asesinato de Arrieta en la comisaría de Phangan, quedando ese día formalmente detenido, más tarde negó haberlo matado de forma premeditada y mantuvo que el cirujano falleció debido a un accidente durante una pelea mientras se defendía de una supuesta agresión sexual.
Ambas partes cuentan con hasta dos apelaciones (esta primera al Tribunal de Apelaciones y otra posible ante el Supremo) hasta que haya sentencia firme, momento a partir del cual la defensa podría solicitar el traslado de Sancho a España en virtud de un convenio para transferencia de presos.
"Ojalá se confirme la sentencia condenatoria y Daniel Sancho pase el mayor tiempo posible en una cárcel de Tailandia", agregó Ospina.