La sentencia por violencia de género contra el agente era firme y su expediente disciplinario proponía su expulsión del Instituto Armado."Entró a pie al cuartel y fue al garaje para acceder a la Oficina de la Plana Mayor". El arma de 9 milímetros se la quitó a un compañero de Zamora.Más información: El guardia civil Dámaso mató a tiros a la agente Laura en Llanes tras divorciarse y ser condenado por violencia de género
El agente Dámaso se desplazó desde la Comandancia de Zamora a la Casa Cuartel de Llanes para terminar lo que empezó años atrás con Laura: su exmujer a la que maltrató y que también era miembro en activo de la Guardia Civil.
"Esto no es un arrebato, lo tenía planeado", tal y como sostienen fuentes del Instituto Armado a EL ESPAÑOL. "La última vez que vieron a Dámaso por la Comandancia de Zamora fue el lunes, cerca del gimnasio, saliendo del Servicio Cinológico". "Habló con una compañera". "No se le veía mal".
La conversación fue banal. Lo habitual en Dámaso al que todos definen como "un buen compañero" y "un gran profesional" del Servicio Cinológico, pero "introvertido" y "reservado" para las relaciones sociales fuera del turno de trabajo. "No le veías tomando una cerveza con un compañero fuera del cuartel". "Era solitario".
Dámaso se reunió con su abogado el pasado viernes. "Ya era firme la condena por violencia de género a su exmujer y la propuesta de expediente disciplinario era una falta muy grave", según detallan fuentes del Instituto Armado. "Podía presentar un recurso con un abogado". Pero la sanción consistía en expulsarle de la Guardia Civil y era la puntilla a un divorcio marcado "por los pleitos" con Laura.
"Llevaba muy mal no poder ver a sus tres hijos". "La relación con ellos era nula". "Hace siete años que los hijos dejaron de venir a visitarle a Zamora por orden judicial". Dejó de verlos "siendo unos niños" y ahora las gemelas ya eran unas mujercitas, de 14 años, y su primogénito era mayor de edad.
El prólogo de este crimen machista hay que buscarlo "hace diez años", cuando la agente Laura sufrió "una agresión" a manos de su expareja, Dámaso, en la misma Casa Cuartel de Llanes donde ambos convivieron con sus hijos. Ella pasó a formar parte del Sistema VioGén -como víctima de alto riesgo- y a él le impusieron una orden de alejamiento.
"A Dámaso le habían condenado por violencia de género tras ser detenido por compañeros de la Guardia Civil cuando estaba cogiendo un arma del maletero de su coche", tal y como resumen varias fuentes del Instituto Armado.

La Casa Cuartel de Llanes donde se ha producido el crimen machista de Llanes. Principado de Asturias
Aquel incidente pone de manifiesto que Dámaso Fernández Serantes (Galicia, 1977) ya había querido atentar contra la vida de su exmujer: Laura (Madrid, 1976).
"Dámaso y Laura mantuvieron una discusión muy grande en la casa cuartel, delante de sus dos hijas pequeñas. Hubo muchos gritos", tal y como detallan fuentes del Instituto Armado. "Le pegó".
Tal episodio de violencia de género se saldó con el arresto de este guardia civil a manos de sus propios compañeros.
"Dámaso salió de la vivienda de Laura en dirección a su coche particular que estaba en el garaje". "Unos agentes decidieron seguirle y le pillaron con el maletero abierto donde tenía una pistola. Lo detuvieron a tiempo antes de sacar el arma".
Después de aquel día, Laura pasó a formar parte del Sistema VioGén y fue el punto de no retorno de un matrimonio que ya estaba roto. Por aquel entonces, Dámaso vivía en una vivienda de la Comandancia de Zamora donde formaba parte del Servicio Cinológico.
"Ingresó en la unidad en 2010, tras formarse en Gerona, y cuando vino a Zamora ya estaba divorciado". "Llegó rebotado". "Tuvieron problemas con las pensiones, con el régimen de visitas... La separación se enquistó". "En su día se había librado de ir a la cárcel".
De hecho, la sentencia por el episodio de violencia de género por el que Dámaso fue detenido en el cuartel de Llanes, cogiendo una pistola para zanjar una discusión con su exmujer, Laura, le acarreó una condena de un año y ocho meses de prisión por lesiones y coacciones, según informa el Diario de Valladolid.
La pena quedó suspendida, pero establecía la prohibición de tenencia de armas para Dámaso. Además, no podía acceder al término municipal de Llanes donde su exmujer seguía residiendo en la Casa Cuartel y estaba inhabilitado para el ejercicio de la patria potestad de sus hijos.
Un pastor alemán que adoptó, llamado Donald, pasó a ser su mayor compañía. "Dámaso lo adiestró y se convirtió en su guía, juntos realizaron muchas incautaciones de estupefacientes". "Dámaso no podía llevar arma reglamentaria, pero siempre participaba en grandes controles antidroga de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC)".
Tanto es así que Donald fue condecorado en septiembre de 2024 y su guía, Dámaso, se ocupó de recoger el reconocimiento a este pastor alemán detector de drogas.
Dámaso, autor del crimen machista de Llanes, con uno de los canes que adiestró en el Servicio Cinológico.
Los dos estaban muy unidos como así lo demuestran las imágenes de Europa Press donde Dámaso aparece como guía de Donald, sujetándolo, mientras varios compañeros le hacen un pasillo al can para aplaudirle por sus once años de servicio y sus más de mil incautaciones de droga.
Pero últimamente, hasta la compañía de Donald se había truncado para Dámaso: "Cuando jubilaron a Donald se lo llevó a su piso del cuartel de Zamora y el perro había enfermado. Iba a morirse. Lo sacaba en brazos para hacer sus necesidades porque no podía ni caminar".
El gallego Dámaso, de 49 años, se había echado pareja hace un tiempo, sin embargo, eso tampoco servía para cerrar sus heridas emocionales: "Era sabida su obsesión con su exmujer". Prueba de ello es que hasta había tenido algún incidente con la actual pareja sentimental de Laura: "Ella estaba con un guardia civil que también estaba destinado en el Cuartel de Llanes".
En una ocasión: "Dámaso insultó a la pareja de Laura". Esta madrileña, de 50 años, en cuyo Facebook muestra su pasión por la naturaleza y su amor por sus hijos, como el orgullo que sentía porque el mayor de la prole tenía sus mismos ojos, ya había pasado página de su matrimonio marcado por la violencia de género.
Laura sumaba quince años de servicio en Llanes, primero en Seguridad Ciudadana y luego en la Oficina de la Plana Mayor. Adoraba este pueblecito asturiano con el título de "muy noble y leal villa", de apenas 14.000 vecinos, próximo a los Picos de Europa, y donde sus gemelas ya habían cumplido 14 años y su hijo, 18 años.
"Parece que Dámaso llevaba tiempo sin ver a los hijos y ellos no querían verle por las discusiones que mantenía con su madre". De forma que este miércoles, conocedor del expediente disciplinario que lo encaminaba a la expulsión del Instituto Armado, este agente todavía en activo y de paisano, se presentó en la Casa Cuartel de Llanes.
Sin orden de alejamiento"Entró a pie por la puerta principal", según fuentes de la Guardia Civil. Nadie se lo impidió porque esas fuentes subrayan que "en diciembre de 2025 finalizó" la orden de alejamiento sobre su exmujer y su prohibición de pisar el municipio de Llanes.
"Se dirigió al garaje y accedió al edificio donde se ubica la Oficina de la Plana Mayor". "Dámaso conocía perfectamente el cuartel porque había estado años allí destinado en Seguridad Ciudadana".

El cuartel de la Guardia Civil en Llanes donde se ha producido este episodio de violencia de género. Google Maps
Pasaban las 13 horas del viernes, Dámaso iba armado, pero los arcos de seguridad que detectan metales solo están instalados en las comandancias de ciudades. De forma que pasó inadvertida el arma reglamentaria de 9 milímetros que "le robó" a un compañero del Servicio Cinológico de Zamora.
En este punto de la historia, se pone de manifiesto algo que debe solventar el Ministerio del Interior porque no sería justo un expediente sancionador para el agente al que le robaron su arma. "No hay armeros en el Servicio Cinológico de Zamora, solo taquillas que se pueden forzar con un simple destornillador". De forma que Dámaso lo tuvo fácil para marcharse armado hasta Llanes para acabar lo que empezó con Laura hace años.
"Los diferentes estresores se acumulan en la mente y provocan un gran desequilibrio en los mecanismos de defensa, los cuales se pierden, surgen crisis y los trastornos disociativos. Él buscó resolver su situación de pérdida de integridad, de su trabajo, su bienestar físico, psíquico y social, culpando de todo a ella, creyendo que así resolvería su estado", reflexiona un psicólogo consultado por este diario.
El teniente BenjamínDámaso entró empuñando una 9 milímetros en la Oficina de la Plana Mayor y abrió fuego contra su exmujer: Laura. "En el mismo edificio, a unos metros, estaba la actual pareja de Laura". Pero no se llegaron a cruzar porque el teniente Benjamín salió al encuentro del pistolero y en el intercambio de balas, recibió un plomazo en una pierna.
Unos agentes trataron de frenar la huida de Dámaso. Hubo otro tiroteo. "Uno de los guardias civiles resultó herido en un forcejeo con Dámaso". El agente de paisano del Servicio Cinológico se refugió en el garaje, justo el punto por el que accedió al edificio y se escondió entre varios coches patrulla. Hasta que su huida fue abortada de "un disparo en el pecho" por el que falleció dos horas después dentro de una UVI móvil.
El teniente Benjamín, "hijo de otro guardia civil y que inició su carrera en el Colegio de Guardias Jóvenes en Valdemoro, primero de Sargento y luego ascendiendo a teniente en la Comandancia de Ávila", se recupera de su herida de bala. Ya no se teme por su vida.
Aunque eso no consuela al Instituto Armado porque este crimen machista deja a tres hijos huérfanos y a una madre volcada con su familia, una agente implicada con la ciudadanía, para que su trabajo estuviera a la altura de su uniforme, y una vecina involucrada con el deporte local, como entrenadora de rugby y el equipo de baloncesto del Colegio Peña Tú.
Custodia de las gemelas"El chaval, al ser mayor de edad con 18 años, podría pedir la custodia de sus hermanas, pero es un adolescente. ¿De qué van a vivir? Es muy complicado todo", reflexiona un veterano sindicalista del CSIF en Asturias. Es de esperar que el Ministerio del Interior y las asociaciones profesionales de la Guardia Civil ayuden a este adolescente, convertido en cabeza de familia de forma involuntaria, a que reciba una pensión, becas de estudios...
Entre los agentes del Instituto Armado consultados por este diario, a caballo entre Castilla y León y Asturias, queda la sensación de que "el sistema ha fallado". Tanto el de protección a una víctima de violencia de género como el penal sobre el maltratador: "Un proceso judicial por VioGén contra un guardia civil no puede durar 8 años".