El fuego, el mayor del año en superficie, cercó Salesianos, que aloja a 160 chavales y que, por fortuna, estaban en Las Norias
04/07/2026 Actualizado 05/07/2026 - 16:07h.
Un incendio declarado a mediodía de este sábado en una finca de matorral y cereal recién cosechada en Pradoviejo, entre Logroño y Lardero, se fue extendiendo y complicando a lo largo de la tarde hasta amenazar varias instalaciones situadas en la zona, como casas diseminadas –algunas de ellas e incluso algún vehículo fueron pasto del fuego–, tres picaderos, el colegio de los Salesianos o el centro penitenciario. Las llamas estuvieron también bastante cerca de zonas residenciales, como La Cava en Logroño o el sector T1 de Lardero, aunque no fue necesaria en ningún momento la evacuación de vecinos ni ha habido daños personales.
Emergencias confirma que hubo un único foco de origen, aunque la Guardia Civil apunta a que hubo tres puntos 'calientes' en los que se estuvo trabajando según se iban extendiendo las llamas: el inicial en la zona de Pradoviejo, un segundo en las proximidades del centro penitenciario, en Lardero, y un tercero en el acceso a la carretera N-111, también en Lardero. El fuego ha quemado unas 120 hectáreas, la mayor superficie por incendio en lo que va de año, y, después de varias horas de intenso trabajo por aire –con un helicóptero y dos avionetas–, pero también con numerosos efectivos y medios en tierra, se dio definitivamente por controlado sobre las 20.00 horas. Pero ya para las 12.30 horas de este domingo, el Ejecutivo regional lo daba por extinguido.
El frente de las llamas se iba acercando en los primeros momentos al centro penitenciario de Logroño, cuyos responsables estaban alerta al desarrollo de los acontecimientos: «Llevarse casi 300 presos es muy complicado, así que, si se acerca demasiado a algún módulo los pasaríamos a otro», indicaban desde la cárcel a Diario LA RIOJA.
El fuego obligó a las fuerzas de seguridad a cortar las carreteras más cercanas, entre ellas la salida de la rotonda de la calle Chile hacia el sur (la N-111 hacia Soria y la entrada a la autopista AP-68), así como los accesos a la capital desde Lardero (en la rotonda que viene de Entrena), la vía que lleva hacia el colegio de Salesianos o el acceso al barrio T1 de Lardero, lo que acabó provocando también retenciones de tráfico en las inmediaciones. Sin embargo, para las 19.05 horas, ya estaba reestablecida la circulación con total normalidad.
En un primer momento, el fuego, que afectaba solo a una parcela cercana al camino de La Grajera, parecía limitado y perimetrado, según las primeras informaciones municipales, pero las llamas fueron consumiendo muy rápidamente la maleza de los alrededores, extendiéndose y complicándose en nuevos focos. En la zona cercana a la cárcel hay varios picaderos y responsables de uno de ellos, en concreto del Equus, confirmaban que estaban sacando a los animales por prevención y con mucho nerviosismo.
Salesianos y La Cava
Hacia el norte de donde se había declarado el incendio, el fuego se acercaba a las cercanías del barrio de La Cava, donde numerosos vecinos tomaban imágenes y grababan vídeos de lo que sucedía. A escasos 200 metros de las viviendas del barrio residencial, separado por una acequia y unas fincas de cultivo, se encuentra el colegio Salesianos, a cuyo exterior llegaron las llamas quemando buena parte del seto perimetral, pero sin entrar al recinto gracias al trabajo de los equipos de extinción. En este sentido, fueron claves los medios aéreos, que impidieron que las llamas entraran al colegio o se extendieran a las fincas contiguas.
El director del Salesianos, Iñaki Fernández Lerena, una vez controlado el fuego, explicaba a Diario LA RIOJA la situación: «Las llamas venían de Pradoviejo y nos ha avisado la Policía Nacional preguntándonos si había gente. Tenemos 160 chavales en colonias en estos momentos, pero afortunadamente estaban en Las Norias, en la piscina, y los agentes nos han dicho que se quedaron allí hasta que nos avisaran cuando podían volver». «Se nos ha quemado la mitad de un seto que hace de perímetro de las instalaciones, pero afortunadamente los Bomberos y todo el personal de Protección Civil han evitado que la cosa fuera a mayores».
Sobre el lugar estuvieron trabajando varias dotaciones de Bomberos de Logroño y CEIS Rioja, autobombas forestales, dos retenes de incendios, dos aviones de carga en tierra, un helicóptero con cuadrilla de extinción, técnicos de extinción y tres agentes forestales, con la colaboración tambien de voluntarios de Protección Civil de Logroño y Villamediana.
Aunque la situación pasadas las 21 horas estaba controlada, los equipos de intervención continuaron realizando labores de vigilancia y liquidación para asegurar la completa extinción del incendio y prevenir posibles reproducciones, según confirman fuentes del Gobierno riojano. Ya a las 09.00 horas de este domingo, el Ejecutivo informaba de que seguía trabajando sobre el terreno un dispositivo de Medio Natural integrado por un agente forestal, un retén de bomberos y una autobomba, si bien para las 12.30 horas ya lo daba por extinguido.
El incendio obligó a declarar el Nivel 1 del Plan Territorial de Protección Civil de la Comunidad Autónoma de La Rioja (PLATERCAR), que se desactivó, tras su extinción, a las 12.30 horas de este domingo.
Puntos calientes
La Unidad de Medios Aéreos (Cóndor UAS) de la Policía Nacional se encargó de realizar anoche vuelos de inspección con cámara térmica para localizar posibles puntos calientes que pudiesen reaviviar el incendio. En ellos, detectaron varios focos residuales, «principalmente en respaldos y escombros», que fueron comunicados «de inmediato» para su extinción.
Ya desde las 06.00 horas de este domingo, encontraron otros cuatro: dos en Salesianos y otros dos junto al camino de la prisión, que también fueron advertidos al personal forestal. De forma paralela, la unidad también activó los sistemas de detección de drones para prevenir vuelos no autorizados que pudieran interferir en las labores de emergencia, si bien no se detectó ninguna aeronave no autorizada.
La Unión, Agoncillo, Albelda, Canales, Bañares, Lardero, Logroño... La Rioja está que arde en este temible verano de temperaturas tórridas y sequía extrema, una autopista para los incendios. Por fortuna no hay que lamentar daños personales, pero las llamas han mantenido en vilo a muchos habitantes de la comunidad cada vez que las lenguas de fuego se han acercado en exceso. Como ha ocurrido este sábado en la zona de Pradoviejo, un episodio de riesgo extremo pero sin desgracias personales.
También sucedió el pasado 21 de junio en La Unión, donde un fuego iniciado en un finca de cereal perteneciente a Ribrafrecha escaló de forma vertiginosa hasta quedar a las puertas del enclave perteneciente al municipio de Clavijo. Varios vecinos fueron desalojados por la cercanía de unas llamas que calcinaron 63 hectáreas de cereal y monte bajo. Tres días después, el 24 de junio, el susto, aún presente en La Unión con dos reactivaciones consecutivas, viajó también a Aguilar del Río Alhama, en concreto al yacimiento arqueológico de Contrebia Leucade, donde las llamas arrasaron 3,1 hectáreas de aulagas, romeros y herbáceas. Al día siguiente, el jueves 25 de junio, la inquietud se mudó a Varea, al término de La Rad, donde el fuego quemó 7,5 hectáreas y obligó a cortar el carril norte, dirección Zaragoza, de la AP-68. El sábado 27 de junio forestales y bomberos evitaron daños mayores al controlar con eficacia y rapidez un incendio que calcinó media hectárea en la zona de El Juncal, en Albelda de Iregua. Una situación similar a la vivida ese fin de semana en la Sierra de la Demanda, cuando el domingo, 28 de junio, se pudo dar por extinguido el fuego declarado dos días antes en el paraje Necutia de Canales de la Sierra.
Hasta el episodio de este sábado, el último siniestro de este tipo en La Rioja se había registrado en Bañares, el viernes 3 de julio, con 7,5 hectáreas quemadas en una finca demasiado cercana al camping de la localidad.