La temperatura media mensual alcanzó los 29,7 grados, una cifra que sitúa a la capital hispalense con una anomalía térmica de 1,7 grados por encima de la media del periodo 1991-2020
Sevilla y la adaptación al cambio climático: "No estamos preparados"
Sevilla ha vivido un mes de julio de 2026 marcado por temperaturas extremas y una ausencia total de precipitaciones, consolidándose como uno de los epicentros del calor en la península. Según los datos oficiales recogidos por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en la estación principal del Aeropuerto de Sevilla, el mes ha sido calificado técnicamente como "muy cálido", con una temperatura media mensual que alcanzó los 29,7 grados. Esta cifra sitúa a la capital hispalense con una anomalía térmica de +1,7 grados por encima de la media del periodo de referencia 1991-2020.
El análisis detallado de la evolución diaria en el observatorio sevillano revela un comportamiento térmico severo desde el inicio del mes. El gráfico de temperaturas del aeropuerto muestra que julio comenzó con una escalada inmediata de los termómetros, coincidiendo con la segunda ola de calor del verano. Durante los primeros días, las máximas diarias superaron ampliamente la barrera de los 40 grados, registrándose picos cercanos a los 43-44 grados entre el 3 y el 5 de julio, valores que se situaron muy por encima de la media histórica de máximas para estas fechas.
No sólo el día fue riguroso. Las temperaturas mínimas también mostraron un comportamiento anómalo. Durante la mayor parte del mes, las noches en Sevilla fueron "tropicales", con el termómetro sin bajar de los 20 grados. Especialmente notable fue el arranque de julio, donde las mínimas llegaron a rozar los 25 grados, dificultando el descanso de la población y manteniendo el estrés térmico durante las 24 horas del día.
A mediados de mes, la llegada de una DANA al oeste de la Península provocó una ligera inestabilidad y un alivio térmico transitorio. En el caso de Sevilla, esto se tradujo en un descenso de las máximas hacia los 31-33 grados alrededor del día 13 de julio, permitiendo un breve respiro antes de que un patrón de bloqueo atmosférico devolviera el calor intenso a la región.
Análisis de las temperaturas de la Aemet.
/ Aemet
Sequedad extrema: Ni una gota de agua en la capital
En el apartado pluviométrico, el balance de julio en Sevilla es de una aridez total. Los registros de la estación del aeropuerto reflejan una precitación mensual de 0,0 mm. Esto supone un 0% del valor medio esperado para el mes, otorgándole un carácter pluviométrico de "muy seco".
Esta situación de sequedad absoluta no fue exclusiva de la capital, sino que se extendió por todos los observatorios principales de la comunidad, desde Almería hasta Huelva, reflejando la grave situación de estrés hídrico que atraviesa el valle del Guadalquivir.
Sevilla en el corazón de la canícula andaluzaSi bien los datos de Sevilla son contundentes, se enmarcan en un contexto autonómico igualmente severo. Andalucía ha vivido su cuarto julio más cálido desde 1961, con una temperatura media regional de 27,9 grados. Sevilla (29,7 grados) se mantuvo significativamente por encima de esta media regional, superada únicamente por el observatorio de Jaén, que registró 29,8 grados.
Mientras Sevilla sufría el calor sostenido, otras provincias registraron efemérides históricas, como el Aeropuerto de Granada, que alcanzó una media de 28,9 grados, su valor máximo histórico para un mes de julio. En cuanto a valores absolutos, el día 23 de julio se llegaron a registrar 44,5 grados en Coín (Málaga) y valores idénticos en Granada el día anterior.
Un mes de incendios y fenómenos adversosLa combinación de temperaturas extremas, baja humedad y episodios de polvo en suspensión configuró un escenario de alto riesgo. Durante el mes, la comunidad sufrió varios incendios forestales, siendo el más trágico el de Los Gallardos (Almería), que se cobró 14 víctimas mortales al inicio del periodo. En la provincia vecina de Córdoba, los incendios forestales también marcaron la tercera semana de julio, coincidiendo con la tercera ola de calor que volvió a elevar los termómetros sevillanos por encima de los 40 grados.
El mes concluyó en Sevilla con una nueva tendencia al alza. Tras un final de cuarta semana marcado por fuertes vientos de levante en el Estrecho que aumentaron la sensación de bochorno, julio se despidió con el inicio de una cuarta ola de calor. Los últimos registros del gráfico para Sevilla muestran que, a fecha de 11 de agosto, la capital sigue inmersa en valores de temperaturas máximas extremadamente altos, consolidando un verano de rigor climático persistente.