Conor McGregor sufrió una lesión súbita en el primer asalto de su combate frente al estadounidense Max Holloway, disputado este fin de semana en Las Vegas.Leer la noticia completa
Conor McGregor sufrió una lesión súbita en el primer asalto de su combate frente al estadounidense Max Holloway, disputado este fin de semana en Las Vegas.
El irlandés, que regresaba al octógono tras cinco años de ausencia, lanzó una patada con salto de tijera nada más sonar el pitido inicial y, al caer, se llevó las manos a la pierna izquierda, perdió el equilibrio y terminó sentado en el suelo. Acto seguido anunció su retirada, otorgando la victoria a Holloway.
Por ahora se desconoce el diagnóstico exacto de la lesión, que se produjo en menos de un minuto y obligó al excampeón a abandonar el combate de forma inmediata.
Cirugía, rehabilitación y última pelea del contratoMcGregor ha confirmado este lunes que deberá someterse a una operación y que, tras la rehabilitación, volverá a competir.
En su mensaje público, el irlandés aseguró: "Cirugía. Rehabilitación. Regreso a la práctica de artes marciales. La pelea final del contrato", dejando claro que su intención es completar el último compromiso firmado con la organización.
Un discurso marcado por la fe y la transformación personalEl luchador acompañó su anuncio deportivo con un extenso mensaje espiritual en Instagram, donde subrayó que atraviesa una etapa de cambios profundos. McGregor escribió que su fe es "incondicional", que vive bajo "protección sobrenatural" y que se siente "renovado como las águilas".
El irlandés afirmó que se mantiene alejado de cualquier tentación en Las Vegas, que su estilo de vida ha cambiado de forma "permanente" y que ya está "de vuelta a coleccionar victorias". También destacó que su familia "se enamora más de Dios cada día" y que él mismo se considera "un hijo de Dios" y "no una víctima de sus circunstancias".
El regreso espiritual tras cinco años fuera del octógonoMcGregor, que no competía desde hacía cinco años, aseguró que su mente se mantiene fuerte gracias a su fe y que todas las cosas "trabajan para su bien".
En su mensaje final pidió guía divina para afrontar la operación y el proceso de recuperación, reiterando: "Todas las cosas son posibles para mí porque soy creyente".