Joel Álvarez vuelve a escena en la UFC. El peleador asturiano entrará en corto aviso en el UFC 330 para enfrentarse al estadounidense Chidi Njokuani el próximo 15 de agosto en Philadelphia, dentro de una cartelera numerada que estará encabezada por el combate por el título wélter entre Islam Makhachev e Ian Machado Garry.Leer la noticia completa
Joel Álvarez vuelve a escena en la UFC. El peleador asturiano entrará en corto aviso en el UFC 330 para enfrentarse al estadounidense Chidi Njokuani el próximo 15 de agosto en Philadelphia, dentro de una cartelera numerada que estará encabezada por el combate por el título wélter entre Islam Makhachev e Ian Machado Garry.
La noticia, adelantada por el periodista Álvaro Colmenero, supone una oportunidad importante para ‘El Fenómeno’, que sustituirá al lesionado Geoff Neal a poco más de dos semanas del evento. El estadounidense estaba previsto como rival de Njokuani, pero una lesión le ha dejado fuera de la cita y ha abierto una puerta inesperada para el gijonés.
La situación, además, llega en un momento bastante particular para Álvarez. El español ya se encontraba en Estados Unidos, concretamente en Nueva Jersey, trabajando junto al equipo de Islam Makhachev en la preparación del campeón para su defensa ante Ian Machado Garry. Joel, que comparte representante con Makhachev, Ali Abdelaziz, estaba ejerciendo como sparring de lujo por sus características físicas y por su altura, muy útil para simular algunas de las condiciones que plantea el irlandés.
EN EL CAMPAMENTO DE MAKAHCHEVAhora, ese viaje de trabajo se convierte también en una pelea propia. Álvarez aprovechará su estancia en Estados Unidos para desplazarse hasta Philadelphia y buscar una victoria que le permita dejar atrás el mal sabor de boca de su última aparición en la UFC.
El asturiano viene de caer ante Yaroslav Amosov en el UFC 328, una derrota dura porque fue la primera vez que terminó sometido en toda su carrera profesional. El ucraniano le cazó con un triángulo de brazo en el segundo asalto y frenó el impulso que Joel había ganado en su debut en el peso wélter, cuando aceptó también una pelea con poco margen y derrotó por decisión unánime a Vicente Luque.
Esa capacidad para aceptar retos complicados con poco aviso es algo que la UFC suele valorar especialmente. Álvarez ya lo demostró en su salto a las 170 libras y ahora vuelve a hacerlo en una cartelera numerada, ante un rival peligroso y con la posibilidad de recuperar sensaciones en una división en la que todavía está construyendo su camino.
Chidi Njokuani, de 37 años, llega con un récord de 25-12 y también necesitado de una victoria tras encadenar dos derrotas consecutivas. Es un peleador de perfil claramente golpeador, con base de Muay Thai y kickboxing, y con un poder de nocaut que le convierte en una amenaza real mientras la pelea se mantenga de pie. Su apodo, ‘Bang Bang’, encaja bastante bien con su estilo: largo, explosivo y peligroso en los intercambios.
FINALIZADOR ASTURIANOPara Joel, el combate también tiene mucho sentido a nivel estilístico. El asturiano es uno de los peleadores españoles más entretenidos que ha pasado por la UFC, con una capacidad de finalización que le ha acompañado durante toda su carrera. De sus 23 victorias profesionales, 22 llegaron antes de las cartulinas, una cifra que explica bien su manera de competir. Solo su último triunfo ante Luque se decidió por puntos.

Joel Álvarez / UFC
El duelo ante Njokuani promete acción porque enfrenta a dos peleadores con vocación ofensiva. El estadounidense tiene peligro en el striking, pero Álvarez cuenta con recursos suficientes para hacer daño tanto de pie como en el suelo, donde su tamaño, sus transiciones y su instinto para finalizar siempre le han hecho especialmente peligroso.
Con este combate, Joel Álvarez disputará su tercera pelea en el peso wélter y tendrá la oportunidad de volver a situarse en una buena posición dentro de la división. Una victoria en corto aviso, en un evento numerado y ante un rival con experiencia en la compañía sería una buena forma de borrar la derrota ante Amosov y recuperar la sensación de que todavía puede mirar hacia el top 15.